Kure, Yamato y Picasso

16 Mayo, 2008

 

Hola a todos:

 

Siento haber tardado un poco en escribir. La verdad es que esta semana no ha sido especialmente ajetreada, sin embargo, no encontraba un momento para volver a colgar algo en el blog.

Os voy a hablar de Kure. Esta es una ciudad que se encuentra a unos 20 km de Hiroshima. No es que sea la ciudad más famosa de la prefectura, pero es una de las zonas más visitadas durante los meses de buen tiempo, ya que tiene algunas playitas pequeñas que son una monada. También es conocida por dos museos: el de arte, en que suele haber exposiciones bastante interesantes para no ser un museo de una gran ciudad, y el museo de Yamato, o museo marítimo de Kure.

 

Hace unos días, se celebraba, como en muchas ciudades japonesas cuando llega el buen tiempo, un festival. Así que decidimos matar tres pájaros de un tiro y pasamos un día entero en Kure aprendiendo sobre Yamato, encontrándonos con Picasso y sus cerámicas y comiendo en el Matsuri de la ciudad.

 

 

Unos flipados muy cachondos

 

Debo confesar que cuando parte del grupo decidió ir al Museo Marítimo de Kure, a mí no me pareció la mejor idea pero, bueno, cuando se va en grupo hay que saber encontrar el equilibrio entre todos… Sin embargo, resultó ser una visita muy interesante. En Kure se encontraba el mejor astillero de Japón antes de la Segunda Guerra Mundial. En él se construyeron los navíos tipo Yamato, principal “AS bajo la de Japón en la Guerra del Pacífico”. En el museo se hace un recorrido algo partidista de las condiciones en las que se construyó el navío, la tecnología etc y sobre todo del resultado final. A parte de ofrecer un millón de fotografías antiguas, documentos y videos también hay un sinfín the maquetas de los navíos y los torpedos que usaban.

No estaba permitido hacer fotos, así que os pongo unos enlaces para que podáis haceros una idea de lo que es el museo. ¿Porqué me resultó interesante? Lo cierto es que el hecho de la historia de la derrota del Yamato, etc. no es que fuera de mi mayor interés. Lo que sí aprendí es la forma de los japoneses a enfocar la guerra. Existe cierto grado de “autoflagelación” con respecto a la guerra del Pacífico y otros temas, pero tras visitar estos museos (que también visitan a diario los escolares japoneses), te llegas a preguntar si ese gesto de modestia pacifista es del todo real. Supongo que es difícil encontrar el punto medio entre mostrar tus equivocaciones y no querer parecer un monstruo… si es así, ¿porqué hacer un museo y profundizar en lo que te contradice? Bueno, no sé, esto son sólo reflexiones.

 

 

Lo mejor del museo la zona para niños y el “Submarino rosa” en lugar de amarillo.

 

 

Lo mejor, de todos modos, estaba por venir. Nos fuimos a visitar a Picasso que se encontraba por casualidad en la ciudad. Nunca antes había tenido la oportunidad de ver una exposición del malagueño y resulta curioso que haya tenido que ser como a unos 15000 km de España. Tampoco nos permitían hacer fotografías, lo siento. La exposición consistía en una seria de pinturas de todas las épocas del pintor, pero para mí lo mejor fue la exposición de las cerámicas pintadas y hechas por el artista. Una preciosidad. Creo que incluso a aquellos a los que el cubismo no les dice nada, les gustaría sus cerámicas. Algún tapiz enorme y muchos carteles de las exposiciones que él mismo realizó, cerraban la exposición.

 

 

 

 

Haciendo el idiota como siempre

 

 

Por último, y como broche especial, el Matsuri (festival) de Kure en pleno fervor.

Además de su importancia cultural, social y religiosa, los matsuri también nos ofrecen una interesante visión de la gastronomía japonesa, muy alejada del elegante y sobrio estilo gastronómico de los restaurantes de comida japonesa. En estos festivales y fiestas populares de Japón, la comida juega un papel fundamental, pues uno siempre puede encontrar una serie de puestos de comida, llamados yatai donde se sirven platos que nada tienen que ver con la idea de comida “sana” que comúnmente se tiene de la gastronomía japonesa. Vamos, ¡para ponerse las botas y acabar empachado! Que fue precisamente lo que me pasó a mí intentando probar todo lo que veía…

 

 

 

 

 

 

 

Como siempre muchas más fotos aquí.

 

Un día estupendo. Por la noche caí redonda en la cama.

Espero vuestros comentarios.

Mil besotes, Mónica

 

Hola a todos de nuevo.

 

En este post me gustaría contaros algo que es muy típico en todos los lugares de Japón, el hanami (花見 ) que literalmente significa “ver flores”. Esta es una de las tradiciones japonesas más arraigadas. Como ya os he comentado en alguna ocasión, los japoneses por la influencia, probablemente, del budismo y el sintoísmo, consideran la naturaleza como un punto de referencia en su cultura y su visión estética de la belleza. Así que se podría decir que es una tradición que consiste en admirar la belleza de las flores, aunque realmente se asocia la palabra al periodo en el que las flores del cerezo florecen. Este periodo va desde Marzo a Abril aunque depende bastante de la zona de Japón en la que te encuentras. Por ejemplo, en el sur de Japón, donde las temperaturas son completamente tropicales, puedes encontrar cerezos en flor en febrero, y en Hokkaido, que es el norte y una zona muy fría, se pueden encontrar hasta finales de mayo.

 

 

Los japoneses acuden literalmente en masa a observar las flores de los cerezos. Casi todos los días y sobre todo los fines de semana, grupos de familias, amigos, compañeros de trabajo (en este caso incluso me han comentado que para agradar a los jefes, los empleados guardan los sitios con varios días de antelación y todo…), cogen un trozo de plástico enorme, lo colocan en el suelo y todos se sientan en él para disfrutar del buen tiempo y de las flores.

Y ¿qué se hace durante el tiempo que estas ahí?, pues básicamente lo que haríamos en España: comer, beber y hablar. Vamos, un picnic. Bueno, ellos no son tan ruidosos como nosotros, pero hacen lo que pueden. El momento más bonito, al menos para mí, es cuando las flores del cerezo empiezan a caer. A eso lo llaman yuki ( ) literalmente “nieve”, porque se asemeja a los copos de nieve al caer. Resulta muy bonito ver flotar en el aire un millón de pétalos mientras estas sentado en el césped del parque.

El hanami puede continuar durante la noche y lo llaman yozakura (夜桜cerezos de noche ). Los parques y paseos se adornan con luces tenues y pequeñitas, y la gente sigue con sus picnics. Es una gozada, sobre todo si el tiempo acompaña.

El pronóstico del florecimiento de las flores (桜前線 sakurazensen) es un asunto nacional y lo hace cada año la oficina de meteorología. Me han contado que incluso algún año que se han equivocado, ha existido un verdadero caos nacional ( los japoneses son extremadamente consumistas) que ha conllevado incluso dimisiones en dicha oficina.

Bueno, os puedo comentar que mi primera experiencia con al hamani fue con mis compañeros de laboratorio y estuvo muy bien. Hacia una tarde estupenda y lo cierto es que lo disfruté mucho. Os dejo con más fotos del evento.

 

 

Mizuno-sensei y Harada-san (ya llevaban unas cuantas cervezas)

 

 

 

El grupo del laboratorio con Masujima-sensei.

 

 

Itadakimasu! (¡Que aproveche!)

 

Como siempre, para ver más fotos “clickear” en las que hay puestas.

 

Hasta pronto, un besote a todos.

Hola a todos los que estáis ahí.

Bueno, se acabaron las vacaciones de la “Golden Week” (ゴールデンウィーク, Gōruden Wīku) también llamada Ōgata renkyū (大型連休) o Ōgon shūkan (黄金週間), vamos que en español sería como “La Semana de Oro”. Y ¿qué es esta semana? Pues básicamente las mejores vacaciones de muchos japoneses al año.

Consiste en un macro-puente (vacacional, se entiende) que han construido los japoneses reuniendo varios días de celebraciones. Por lo que he podido saber, hace poco hubo incluso un pequeño cambio en el orden de los días festivos para que cada uno de ellos tuviera su protagonismo.

Las fiestas empiezan el día 29 para muchos japoneses, en especial los escolares y supongo que para algunos universitarios. Hay que decir que no para todos los universitarios. Yo hasta el sábado 3 tuve que asistir a la universidad. Muchos de los que conozco no han tenido esa mala suerte, pero, bueno, dejemos de quejarnos…

El día 29 de marzo se celebra el “Día de Showa” que es la fecha del cumpleaños del emperador Hiroito al que los japoneses consideran clave en su historia reciente. Lo que no suelen comentar es que también lo ha sido para la historia del mundo, teniendo en cuenta que fue el responsable del intento imperialista en Asia oriental (Korea, China…) y de la entrada de Japón y en la Segunda Guerra mundial, con todo lo que eso conllevó (demasiada destrucción por considerarse un Dios). Ese día es “sagrado” e inamovible… Es curioso todos los japoneses cuando te hablan, te dicen que Japón es un pais pacifíco, pero al mismo tiempo se sienten muy orgullosos de las acciones de sus héroes en el pasado… Es el único país en el que se glorifica las guerras pasadas y a los que las provocaron (en otra entrada os enseñaré el museo dedicado a Yamamoto). Bueno, yo no digo que se critique nada, soló que no se alave aquello que ha hecho tanto daño.

 

El siguiente día importante es el 3 de mayo, el “Día de la constitución”. Cuando los japoneses de mi laboratorio me hablan de su constitución, parecen verla con grandes ojos, alabándola y considerándola pilar imprescindible de su nueva nación… No suelen comentar el hecho histórico de la participación forzosa (para ellos) de EEUU en su creación. Pero este país es así, lleno de contradicciones y por esa razón tan atractivo.

 

Le sigue el 4 de mayo con el “Día verde o el día de la vegetación”. Los japoneses, tal vez por sus orígenes religiosos sintoístas y budistas, ven a la naturaleza como el origen de lo que consideran bello. No hay que ir muy lejos para ver la importancia que le dan a ciertos actos naturales como puede ser la floración del cerezo, y como intentan relacionar ciertas cosas de su cultura con ello. A los kamikazes de la segunda guerra mundial se les solía identificar con esta flor, venerada por la belleza de su juventud y por su muerte temprana… O al menos así me lo ha comentado mi profe.

 

Después viene el “Día de los niños”, tal vez el más divertido de todos, sobre todo para los pequeños de la casa. Tengo que puntualizar que, aunque probablemente hayáis pensado que se trata de todos los niños independientemente de su sexo, no, se trata sólo de los niños varones de la casa. Para las niñas hay otro día en Marzo también cargado de simbolismo.

 

Por las calles se pueden ver escaparates con los gogatsuningyou (五月人形 - muñecos del mes quinto), que son como muñequitos con armaduras antiguas que se parecen a los guerreros que solían existir en este lugar. Otro de los símbolos de este día son los koinobori (鯉幟), que son como unas cometas cónicas con formas de carpa y la boca abierta para que el viento pase a su través y las infle, que se atan en un mástil desde mediados de Abril en las casas con niños. También en muchos colegios las ponen. Siento no tener fotos, el año que viene os las pondré. Me han comentado que la carpa simboliza el esfuerzo y la perseverancia, ya que es capaz de remontar ríos a contracorriente y pequeñas cascadas. También lo hace el salmón pero a lo mejor no lo conocían cuando se estableció la costumbre… (a mí me gusta más el salmón). Como podéis imaginar, éstas son virtudes que todos desean para sus hijos, así que supongo que con ánimo de creer que a lo mejor se les pega algo, pues las ponen.

 

Bueno, este año también ha sido el día 6 vacaciones como día sustitutivo del domingo. Vamos, que han hecho, para bien de gente como yo, como se hace en España: que un día festivo cae en domingo, pues se pasa al lunes. En este caso, como el lunes también es fiesta… Nos quedamos con el martes.

Así que la cosa se queda en:

- 29 de AbrilDía de Showa“, Aniversario nacimiento del Emperador Hirohito.
- 3 de Mayo “Día
de la constitución” (憲法記念日
- kenpoukinenbi)
- 4 de Mayo “Día
verde” (緑の日 - midori no hi) en honor a la naturaleza

- 5 de Mayo “Día del niño” (子供の日 - kodomo no hi)

- 6 de Mayo “Día de porque yo quiero” o algo así.

¿Qué hace la gente este puente? Pues irse de vacaciones. En muchas ciudades se celebran festivales. En Hiroshima se celebra el “Festival de las Flores” del que os hablaré otro día y es uno de los más conocidos además del de Fukuoka (al que espero ir el año que viene). Yo he disfrutado del Festival de las Flores aquí, en la ciudad, y como os hablaré en otro momento de él os pongo fotos de lo que se suele hacer por las noches esos días cuando el festival se ha terminado…. Exacto, conocer gente nueva de todas partes y pasarlo “cañón” (je, je).

 

 

Besos a todos y hasta prontito.

Hola de nuevo a todos.

Hoy me gustaría hablaros de un jardín que está en la ciudad donde vivo, Hiroshima. Su nombre es Shukkeien (縮景園 ). Se trata de un jardín de estilo japonés que se empezó a construir en 1620 de mano de Ueda Souko, un famoso maestro de la ceremonia del té y bajo la petición del señor feudal de la época de la ciudad, Asano Nagaakira. Digo se empezó, porque a lo largo de la historia de este jardín que quita el aliento de lo bonito que es, se ha modificado en varias ocasiones siguiendo las modas de las distintas épocas y tendencias japonesas. Mi japonés todavía no vale mucho (más bien poco), pero parece que el nombre significa algo como “jardín de la laguna” o “jardín con paisaje de laguna”. El motivo es que el jardín se distribuye alrededor de una gran laguna que se podría considerar el corazón del mismo. El constructor intentó reunir en miniatura diferentes paisajes y ambientes siguiendo la tradición de miniaturizar el paisaje basado en el modelo del jardín Xihu (Lago del Oeste) en Hangzhou, China.

La laguna se llama el “estanque Takuei ” y tiene unos diez islotes en los que hay diversas plantas y árboles arreglados como si fueran bonsáis de gran tamaño. A su alrededor existe una extensión aproximada de 40.000 metros cuadrados de una circunferencia de montañas (en miniatura), valles, puentes preciosos, casas del té (donde se realizaba y realiza actualmente la ceremonia en ocasiones determinadas), arboledas de especies típicas de Asia oriental y algunas exóticas, como un pequeño jardín de palmeras y arbolitos que han sido podados para darles forma original.

Los jardines que componen el Shukkeien son todos circulares haciendo muy ameno el paseo por todos ellos.

En el centro del jardín y del lago esta el puente kokou-kyou (el puente que veréis en la siguiente foto) y que no es el que se construyó originalmente sino uno diferente encargado por el séptimo señor del clan que gobernó en la ciudad. No hace falta decir que el jardín era de propiedad privada, al menos hasta 1940, que fue donado por la familia a la prefectura de Hiroshima. En frente del puente se encuentra el Seifuukan, una casa de té especialmente utilizada por los señores (daimyou-大名) del clan y que parece ser, tenía cierto valor sentimental para los mismos.

 

En 1945 el jardín fue totalmente destruido por la bomba atómica arrojada por EEUU. Tras la explosión de la bomba muchos ciudadanos de Hiroshima vinieron al jardín a refugiarse, pero evidentemente murieron antes de poder recibir cualquier tipo de ayuda médica. Los restos de estas personas están enterrados en el jardín. Aún hoy, por lo que me contó uno de los guardas, vienen familiares de los fallecidos a presentar sus respetos.

El jardín fue reconstruido en 1951 sin olvidarse de un solo detalle.

Bueno, yo os puedo decir que creo que es uno de los jardines más bonitos que he visto. Tiene una atmósfera que, casi de inmediato, hace que te olvides de absolutamente todo. Es curioso que, en cuanto entras, todos los sonidos de la ciudad desaparecen y sólo se oye el ruido de las plantas y árboles movidos por el viento y también de los pájaros. En general, los parques en Japón son lugares de recreo para la gente de la ciudad. En este, sin embargo, el silencio que te encuentras se agradece de verdad. Es una preciosidad de sitio y se puede ir perfectamente en cualquier ocasión. Es una suerte que se encuentre sólo a 10 min. de mi apartamento y de que la entrada sea gratuita para los estudiantes universitarios…

Hay zonas especialmente fresquitas que deben de ser ideales durante el verano… Estoy ansiosa por ir allí a refrescarme cuando el calor sea insoportable (que me han dicho que lo es).

Uno de los jardines que puedes encontrar es el jardín de bambú. Cuando estuve en él, me resultó especialmente llamativo el sonido que hace el viento cuando pasa por entre los troncos; es mucho más suave y grave que el que producen el resto de los árboles. También te sobrecoge un poquito el ruido que hacen los troncos secos de bambú al ser movidos por el viento. Es como un gruñido seco y lento. A mí me puso los pelos de punta…

Si alguno ha visto la primera OVA de “Kenshin el Samurai Vagabundo”, justo al principio, en la batalla que tiene en el bosque de bambú, yo creo que este lugar es exactamente igual…

Bueno, por la foto, podréis imaginar también, que es el lugar ideal para pasar una tarde romántica…

 

Como siempre, haced un “click” en las fotos para ver más.

¡Ah! Por cierto, este fin de semana es largo a causa de las vacaciones de la Semana de Oro en Japón, así que no sé cuando volveré a conectarme. Lo que sí sé, es que no tardaré más de unos 4 días. ¡Prometo que vuelvo pronto con más cosas que contaros!

 

Besotes a todos.

Antes de contaros un millón de cosas que me han pasado estos días, quiero disculparme por la tardanza en dar noticias.

El problema ha sido la poca facilidad para encontrar conexión a internet. Vosotros diréis, “¿en Japón? Pero si es el país de la tecnología”… Bueno, creo que tenemos una imagen de Japón algo distorsionada. Yo puedo considerarme de las que han tenido suerte porque en el edificio donde vivo hay un ordenador con conexion para todo el mundo… Te dejan conectarte durante 30 min. y después “¡el siguiente, por favor!” Claro, esos 30 min. me daban escasamente para ir contestando correos electrónicos y dar noticias a la familia y a los amigos que me escribían.

Cuando digo que soy de las que tienen suerte, me refiero a que conozco a compañeros que en su residencia no tienen ningún tipo de conexión, y hablo de ciudades ya grandecitas, incluida la gran capital. Bueno, que aquí puedes comprarte el móvil más avanzado del mundo y navegar por internet desde el teléfono con tarifas bastante asequibles (comparadas con las de España), pero lo que es conectarte desde un ordenador… No es tan fácil. Tampoco se estilan los cibercafés, ya que los cafés o cafeterías (para que me entendáis) tienen servicio WIFI para los clientes. Claro, si tienes ordenador, si no… pues eso. Que tampoco tenía ordenador. De todos modos, ya os contaré mi odisea para conseguir contrato con la compañía telefónica, comprarme el ordenador y todo lo demás.

Por otro lado, mi vida social ha comenzado al mismo tiempo que mi conexión a internet, así que, claro, cuando uno llega a casa, el blog es lo último en lo que piensa… Bueno, espero que perdonéis. Intentaré hacerme con una rutina para ir contándoos mis anécdotas, que en un mes os aseguro que son unas cuantas.

Pero ya estoy aquí, y ya puedo ir dándoos pequeñas sesiones de Hiroshima y Japón. Y creedme, esto es alucinantemente sorprendente. Es todo tan distinto que te cuesta darte cuenta de que no es que lo veas distorsionado, es que simplemente es así.

Lo que sí que es cierto, y puedo asegurar ya desde el principio, es que hay dos Japón(¿es?), el de las vacaciones y turismo de todo tipo, y el que se vive todos los días levantándose a las 7 de la mañana y llegando a casa cuando más o menos puedes. En el segundo caso, tienes como un periodo de lucha interna contra la corriente que te impone el ritmo de la ciudad. El otro día pensaba en cómo describirlo, y creo que se asemeja al choque que existe justo en la desembocadura de un río con el mar. Ambos tienen movimientos y rutinas diferentes, su composicion es distinta y en ese punto de encuentro, se produce un gran desequilibrio en todos los aspectos. Es como una lucha anárquica que ninguno de los dos puede evitar tener con el otro. Todo es turbio, y el río se resiste a perder su ritmo, pero el mar acaba siendo más fuerte y, tras un periodo de adaptación, acaba ganando curiosamente el que menos energía parece llevar… Hiroshima ha sido mi desembocadura, y ahora empiezo a ver aguas más claras.

Bueno, comencemos a contar cosas sobre mi vida aquí. En Hiroshima ciudad (porque hay ciudades más pequeñas alrededor que tienen nombre tipo X-Hiroshima), hay unas cuantas universidades, como en casi todas las ciudades japonesas. Ésa es una de las diferencias que hay con respecto a España. El sistema universitario y de universidades es bastante parecido al estadounidense, pero un poco a la japonesa (los japoneses lo adaptan todo a su idiosincrasia, como he podido comprobar en este tiempo).

Hay un número limitado de universidades públicas, que al menos en esta ciudad son de un prestigio un poquito mayor, y luego un gran número de universidades privadas, muchas de ellas dedicadas a campos de estudio determinados como carreras de arte, filosofía y letras, educación, lenguas, o especializadas en carreras tecnológicas. No en todas las universidades privadas se puede llegar a obtener el grado de doctor. Yo estoy en la que se llama Universidad de Hiroshima 広島大学 ― hiroshimadaigaku. http://www.hiroshima-u.ac.jp/). Es la universidad estatal de la ciudad y por esa razón es la universidad que posee casi todas las carreras más habituales y los estudios que no se pueden encontrar en otras universidades de la prefectura. Existe también la Universidad municipal de la Ciudad de Hiroshima 広島市立大学 – hiroshimashiritsudaigaku, también de carácter publico aunque gestionado por el gobierno de la ciudad de Hiroshima (http://www.hiroshima-cu.ac.jp/C/index.html).

La Universidad de Hiroshima se estableció en 1949 como parte del programa de reestructuración del sistema de educación en Japón después de la Segunda Guerra Mundial. Hasta hace 15 años, todas las facultades e institutos anexos se encontraban en el mismo campus, en el distrito de Kasumi , pero debido al crecimiento de la universidad en estudiantes y licenciaturas, actualmente existen dos campus: el de Kasumi en donde se encuentra la facultad de medicina, la de farmacia , la de ciencias de la salud y los hospitales universitarios de la ciudad, uno de consultas e investigación, el hospital de pacientes internados y el hospital dental. El otro campus se encuentra en Higashi – Hiroshima / Higashi – Senda, y allí se encuentran el resto de licenciaturas posibles de la universidad. Este campus está a 1 hr. de Hiroshima ciudad en autobús y es enorme. Una ciudad completa universitaria entre las montañas de Hiroshima y que rodearla con autobús cuesta alrededor de 40 min. sin tráfico. Ya os lo podéis imaginar. Tiene hasta su Starbucks, McDonalds (cómo no) y todo…

Kasumi campus, en el que estoy yo, es más pequeño, no tiene tantas instalaciones como el de Higashi, pero no le falta nada, o casi nada. El hecho de que Kasumi no sea tan moderno y no esté tan bien equipado puede parecer un inconveniente al principio. Sin embargo, acaba siendo el mejor de los campus si uno quiere vivir la ciudad completamente todos los días y no solo los fines de semana. En Higashi, existen los servicios necesarios para la vida universitaria menos lo mejor de la misma; el ambiente de diversión que es casi inexistente. Así que casi todos los estudiantes del Higashi acaban viniendo los fines de semana a la “ciudad” (como dicen ellos). Como veis, estar en el campus viejo y sin piscina, no está mal del todo.

Os dejo con fotos del camino que tengo que hacer todas las mañanas para llegar a mi laboratorio, y también de la oficina donde se supone que nos rebanamos los sesos pensando (Analytical Chemistry and Devices, Graduate School of Biomedical Sciences).

Otro día os hablaré de mi laboratorio y de su gente.

La siguiente entrada será acerca de uno de los jardines más conocidos de la ciudad, y probablemente más divertida que ésta…

Por cierto, haced “click” en las fotos para ver más.

Besotes a todos y espero que me perdonéis.

Un saludo

25 Marzo, 2008

Lo primero, bienvenidos y gracias por estar leyendo esta bitácora.

Me llamo Mónica Lorenzo Tejedor y nací en Las Palmas de Gran Canaria un 25 de Julio bastante caluroso, según dice mi madre. Viví en la isla hasta que comencé mis estudios en la facultad de Ciencias de Zaragoza, especialidad Química Inorgánica. ¿Por qué Zaragoza? Bueno, mi madre es aragonesa de pura cepa, nacida en Zaragoza ciudad, aunque mi abuela materna procede de un pueblo cercano a Calatayud, Aniñón de la Cañada, y mi abuelo de Grisén (pero por casualidad, tal y como cuenta mi abuela, ya que mi bisabuelo era telegrafísta de Paracuellos y pasaba unos días allí con su familia).Por diferentes causas acabé viviendo y trabajando en Barbastro y allí he estado hasta el 31 de Marzo de 2008, ya que el día 1 de Abril cogí un avión con dirección a Japón, destino final Hiroshima.

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A diferencia de muchos españoles que también residen en Japón, yo nunca pensé que vendría aquí más que de turismo, y eso si el bolsillo lo permitía. Es cierto que Asia del este siempre me ha llamado la atención, tal vez por el toque de exotismo que todos imprimimos en nuestras ideas sobre la zona, sin embargo nunca me planteé aprender más de este país en concreto que del resto. Un día, precisamente buscando información sobre las posibilidades de hacer un viaje por oriente, me topé con la convocatoria de las becas del Gobierno japonés Monbukagakusho para graduados. De repente, algo en mi cabeza hizo un “click” y me dio por pensar que tal vez sería una buena forma de conocer el país y aprender mucho más que siendo un turista. La decisión de presentarme a la convocatoria fue algo dura. Teniendo un buen trabajo, una hipoteca y un novio estupendo (mi Osito), no parecía muy sensato dejarlo todo para iniciar esta aventura. Sin embargo, con el apoyo incondicional de  miembros de mi familia y mi Osito, decidí enviar todos los papeles, y bueno, parece ser que todo salió bien.

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Voy a estar en la Universidad de Hiroshima, en la Graduate School of Medical Sciences, durante unos años realizando un trabajo de investigación, que por su naturaleza, necesitará mucho tiempo para formar parte de la rutina médica, pero que estoy segura de que será increíble. Soy una enamorada de mi tierra de origen y por el roce, el Pirineo aragonés me arrebató para siempre. Como habréis visto, el título de este blog está tomado de una película francesa de hace ya un tiempo, “Hiroshima mon amour”. Espero que tras el tiempo que disfrute en Hiroshima, lo añada a mi lista de lugares que tienen un lugar especial en mi corazoncito.  

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Ya no hay exploradores de aquellos de siglos pasados, no hay mucho que descubrir a grandes rasgos sobre lugares como Japón. Sin embargo, intentaré describir las sensaciones que todo me cause, los sabores, texturas y olores de los lugares que vea y lo que tome; tal vez os resulte interesante, espero que sí. 

me-importan-un-pito-las-calorias.jpg Un besote, Mónica